Consejos para el Ahorro de Energía
¿Considera usted que el ahorro y uso eficiente de la energía equivalen a sacrificar o reducir su nivel de bienestar o el grado de satisfacción de sus necesidades cotidianas? Desde luego que no. En este espacio, lo estamos invitando a la acción proponiéndole un cambio de hábitos y actitudes que favorezcan una mayor eficiencia en el uso de la energía, el mejor empleo de los recursos energéticos, la protección de la economía familiar y el cuidado de nuestro medio ambiente.
He aquí una lista de consejos para ayudarle a usar la energía más eficientemente y reducir el gasto mensual en energía.
Refrigeradores -- ¡Estos son las mayores consumidores de energía en el hogar todo el año!
¿Tiene usted un modelo del tamaño adecuado? Un modelo demasiado grande resulta demasiado caro. ¿Cuánto tiempo hace que tiene su refrigerador? Comparado con un refrigerador nuevo, uno de una antigüedad de 10 años puede costarle el doble en gastos de energía, y uno de 20 años puede costarle el triple.
Sea cual sea el modelo que seleccione, manténgalo funcionando eficientemente. Asegúrese de que el empaque de goma de la puerta selle herméticamente y ajuste el control de la temperatura a la posición intermedia. Una temperatura demasiado baja resulta demasiado cara.
¿No va a estar en su casa por un tiempo? Podría considerar dejar apagado el refrigerador. Los refrigeradores son grandes consumidores de energía, así que al apagarlos puede tener como resultado ahorros significativos; Si decide apagarlo, no olvide dejar la puerta abierta.
Acondicionadores de aire -- ¡Este es el mayor consumidor de electricidad durante el verano!
Ajuste el control de la unidad a una posición intermedia y utilice un termostato para asegurarse de que no esté a menos de 20ºC. Mantenga limpios los filtros. Apague la unidad cuando salga de la oficina o habitación. Es más barato volver a enfriar un cuarto que mantenerlo frío todo el día. Utilice un interruptor con temporizador y ajústelo para que encienda el acondicionador de aire 10 minutos antes de que usted regrese, así como para desconectarlo en la tarde y evitar que por olvido se quede encendido hasta el otro día.
Calefacción -- ¡El calor sube, pero sus facturas no tienen que subir!
Ajuste el control de su termostato a no más de 20ºC. Al salir o al acostarse, bájelo a 15ºC. El dinero que invierta en aislación lo recobrará en ahorros de energía y en comodidad. Utilice la luz natural. Es gratis. Abra las cortinas o persianas y permita que la luz del sol caliente el cuarto. Utilice los calentadores eléctricos portátiles con moderación. Estos pueden añadir $100 a su factura por cada hora de uso. Si usa uno por ocho horas, el costo le sale $800. Si multiplica esta cifra por 30 días, le sale $24.000 que se añaden a su factura de electricidad. ¡Nunca intente calentar el hogar con su estufa de cocinar o su horno! Estos no están diseñados para el calentamiento de espacios. El utilizarlos para este propósito puede causar un incendio o puede reducir los niveles de oxígeno y causar una acumulación letal de monóxido de carbono.
Iluminación -- ¡Nuevas tecnologías iluminan el camino hacia el ahorro!
Reemplace las bombillas incandescentes viejas con nuevas bombillas fluorescentes compactas. Obtendrá la misma cantidad de luz a una cuarta parte del costo. Utilice interruptores con temporizador, para proporcionar seguridad y para ahorrar cuando esté fuera de la casa. No ilumine demasiado un cuarto. Para decidir si le sobra iluminación, apague una lámpara de mesa o afloje una bombilla fluorescente de una luz del techo y vea si nota la diferencia. Usted ahorrará energía y dinero.
Equipo de cocina y limpieza -- Las estufas, los hornos, las secadoras y los calentadores de agua (termos eléctricos) son los segundos consumidores de energía.
Antes de usar la lavadora, la secadora o la máquina de lavar platos, espere hasta que tenga lo suficiente para llenar la máquina. Las lavadoras y secadoras tienen filtros de pelusa; asegúrese de mantenerlos limpios. Al cocinar, resista la tentación de abrir el horno frecuentemente. Cada vez que la abre, la temperatura baja unos 25 grados. ¿Recuerda lo que señalamos sobre tener un refrigerador de tamaño adecuado? Lo mismo se aplica al termo eléctrico para calentar agua: uno demasiado grande resulta demasiado caro. Si solo consume agua caliente una vez al día, le conviene controlar su encendido y apagado con un interruptor con temporizador. Repare las llaves con escapes de agua. Independientemente de cómo calienta el agua, ¡está desperdiciando su dinero!
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